La ubicación de "Angolo di Paradiso" es uno de sus principales atractivos: la casa de campo se sitúa al pie de Montovolo (962 m), en el corazón del Apennino tosco-emiliano, en un entorno natural aún auténtico, donde el silencio del bosque y el aire puro se convierten en parte esencial de la experiencia. A unos 700 metros de la montaña, la propiedad está rodeada de una vasta extensión verde, entre bosques y senderos, que invita a desacelerar y a disfrutar del territorio con un ritmo más auténtico, alejado del turismo acelerado.
Montovolo es un lugar cargado de encanto, conocido no solo por su belleza paisajística, sino también por la historia que lleva consigo. Esta zona ha estado ligada durante siglos al arte de los canteros y a la extracción de piedra: las canteras de Montovolo, activas desde la época medieval, han dado trabajo a generaciones de artesanos y han proporcionado una arenisca de calidad utilizada en la construcción de edificios y decoraciones de gran valor histórico. Caminar aquí significa sumergirse en un paisaje donde la naturaleza y la memoria se entrelazan, y donde cada rincón parece narrar algo del pasado.
En los alrededores aún es posible percibir las huellas de aquella época: sobre la casa de campo, cerca de la antigua cantera Vecchi, se encuentran testimonios sugestivos como los pequeños vagones de hierro sobre rieles, relacionados con el histórico teleférico inaugurado en 1909. Una obra ingeniosa que, aprovechando únicamente la fuerza de la gravedad, conectaba las canteras con el valle y permitía transportar los bloques de piedra en pocos minutos. Son detalles que hacen de la zona un lugar único, perfecto también para quienes aman descubrir el territorio a través de historias locales, tradiciones y curiosidades.
El entorno natural es de gran impacto: bosques de castaños centenarios, claros, vistas panorámicas y una sensación constante de armonía. Es el contexto ideal para paseos relajantes, excursiones ligeras o rutas más desafiantes, pero también simplemente para encontrar tranquilidad, respirar profundamente y disfrutar de la belleza del paisaje. La luz, los aromas del sotobosque y los cambios de estación otorgan a cada visita un carácter diferente, haciendo que la experiencia sea placentera en cualquier época del año.
Además, la zona es perfecta para aquellos que buscan una estancia experiencial: aquí la naturaleza no es solo un "fondo", sino que se convierte en parte activa del bienestar, gracias a la posibilidad de vivir momentos de meditación, regeneración y contacto profundo con el entorno. Es un territorio que invita a la escucha, a la calma y al redescubrimiento de las cosas simples, con un alma genuina y una atmósfera casi suspendida, donde el tiempo parece expandirse.
Así que alojarse en "Angolo di Paradiso" significa vivir un destino que combina paisajes intactos, historia local y un sentido de autenticidad poco común: un rincón del Apennino capaz de sorprender con su belleza discreta y su energía tranquila, ideal para quienes desean descansar, explorar y recuperar el equilibrio.
*Distancias a vista de pájaro